

Con el lema "Hannoveraner erleben" (“vivir Hannoverianos”) se quiere subrayar las aptitudes del caballo Hannoverianos como compañero de ocio. Base de esta iniciativa son instalaciones de cría y formación de caballos Hannoverianos que ofrecen caballos y servicios especialmente para este sector del tiempo libre. Estas instalaciones dan especial importancia a:
Referente a los temas “educación y formación” se ha convenido la colaboración con el conocido entrenador de caballos western y ocio Peter Kreinberg, con la finalidad de introducir el trabajo desde el suelo con el método "The Gentle Touch®" en la formación de caballos jóvenes, para prepararlos mejor para su uso como caballo de silla en todas las disciplinas.
La consideración de la facilidad de montar, para los criadores de caballos Hannoverianos no es un confesión de labios afuera. En la selección de sementales y yeguas, la facilidad de montar, carácter y temperamento tienen una importancia primordial. En la prueba de rendimiento para sementales, (Test de 70 días“), los valores de facilidad de montar junto con el carácter receptivo, colaborador, atento y participativo tienen una influencia de más del 50% en la nota final. Con las yeguas se sigue consecuentemente la selección por facilidad de montar. Año tras año, se presentan alrededor de 1.200 yeguas jóvenes con jinete, antes de permitir la cría con ellas. Allí, la facilidad de montar tiene una prioridad, juntos con las valoraciones de los aires básicos y el salto.
La base de la cría de caballos Hannoverianos está en las granjas de la zona de La Baja Sajonia, con sus amplios pastos, donde encuentran los caballos jóvenes óptimas condiciones para un buen desarrollo. Antes de que entrara el tractor en la agricultura, se usó a las yeguas no solamente para la cría, sino también para los duros trabajos del campo, donde tuvieron que ganarse su avena en el mejor sentido de la palabra. Los fines de semana, entonces iban frecuentemente a pequeños concursos. Para yeguas que no querían trabajar o con un mal carácter, no había sitio. Así, a través de generaciones se formó un caballo “impregnado” del continuo contacto con el hombre; un caballo honesto de carácter, con voluntad para el trabajo y versátil de emplear.
Estas favorables características internas hacen hoy en día al caballo Hannoveriano muy solicitado en todo el mundo. Y esto también es su atractivo como caballo para paseo y rutas, para las tradicionales disciplinas del deporte ecuestre y para diversas maneras de montar.
El caballo Hannoveriano es igual de apto para el mantenimiento robusto, como muchas otras razas de caballos. En las zonas de cría de caballos Hannoverianos es generalmente usual que ya en primavera se deje a los potrillos junto a sus madres en los pastos y que ya no vuelvan a ver las cuadras antes de su destete en otoño. Caballos de uno o dos años se suelen recriar en grandes rebaños en pastos inmensos, así no hay problema de mantenerlos sueltos en naves durante el invierno.